En Filipinas es un icono. Ídolo total. En el resto del planeta lo ven como el mejor boxeador de todos. Sí, es Manny Pacquiao. El filipino tiene enfrente un duro reto y por eso no quiere dejar nada librado al azar: este fin de semana se las toma para Las Vegas para preparar el duelo ante Miguel Cotto, campeón WBO en categoría welter.
Es que el 14 de noviembre se viene un duelo de boxeadores único e imperdible. Las dos potencias del deporte del guante se enfrentarán y en juego estará el título mundial. Y el coach de Pacquiao ya anticipa cómo viene su pupilo: "Está exactamente donde quiero que esté (en su preparación)", dijo a la AFP Freddie Roach.
Un dato no menor es que para el combate los dos boxeadores se pusieron de acuerdo para mantener un peso intermedio de 65,7 kilos.
Nada de tormentas. Roach explicó que su boxeador no se vio afectado "para nada" por las consecuencias dramáticas que tuvo el paso de una tormenta tropical en Filipinas.
Así lo contó el entrenador: "Trabajamos a pesar de las condiciones y no nos perdimos ni un solo día de entrenamiento. Pacquiao estuvo concentrado hasta el final".
Por ese profesionalismo del filipino y porque está considerado como el mejor boxeador del mundo en todas las categorías después de su victoria en mayo contra el británico Ricky Hatton, que le permitió llevarse el cinturón IBO de categoría superligero, es que será un duelo tremendo ante Miguel Cotto, de 27 años, que guardó su cinturón WBO de welters (66,678 kg) al derrotar en junio pasado al ghanés Joshua Clottey.
AFP