Los primeros días de noviembre se disputó en Malasia la carrera de enduro ecuestre “Sultan’s Cup Terengganu Endurance Challenge 2009". Esta competencia es una de las más exigentes del mundo, ya que se recorren 120 km a caballo durante la noche, en la jungla y con condiciones climáticas adversas.
En esta oportunidad estuvieron representados 10 países, Australia, Chile, Francia, Malasia, Nueva Zelanda, Thailandia, USA, Uruguay , Singapur y Rusia. Compitieron 89 binomios (caballo y jinete) y solo 19 lograron completar la prueba.
Invitados por su majestad el rey de Malasia, tres jinetes uruguayos, María González, Diego Carrasco y Rodrigo Suárez Clavera, demostraron la calidad deportiva de nuestro país en esta disciplina, completando tan difícil carrera en los puestos 6, 7 y 8 con los caballos Pacífica , Urutí y Lucerito. Por primera vez Uruguay clasifica el 100% de su equipo en una prueba internacional en el exterior.
El rey de Malasia visitó nuestro país en abril pasado con motivo del Panamericano de Enduro que se llevó a cabo en Uruguay en La Perseverancia de Costa Azul, Canelones.
En esa oportunidad el rey adquirió 12 caballos de distintos criadores y encargó su entrenamiento y clasificación al Haras El Cortijo de Gustavo Zerbino.
Con la dirección de María González de Zerbino, Roberto Sena fue el entrenador responsable de los caballos del rey durante todo 2009, con el cuidado veterinario del doctor Diego Carrasco.
Los equinos viajaron a mediados de octubre a tierras asiáticas, adonde llegaron en óptimas condiciones para correr el 6 de noviembre tan particular enduro. El equipo uruguayo largó a las 17:00 horas y completó los 120 km a las 6:30 hrs del día siguiente. La llegada fue por demás emotiva. Los tres juntos, enarbolando la bandera uruguaya y recibidos por los fervorosos aplausos del resto del equipo y de los simpatizantes que se supieron ganar.
Tal fue el éxito de nuestro país que el embajador uruguayo en aquellas tierras, señor Pablo Sader, fue el único embajador invitado por el rey a la entrega de premios.
El broche final de tan exitoso viaje fue la cálida recepción que el embajador uruguayo, su señora, el cónsul Jaime Pache y su señora, dieron a los tres jinetes y su equipo de apoyo, Gonzalo Suárez y Gustavo Zerbino.