Ganamos y seguimos primeros en la Anual. Eso fue lo más positivo del fin de semana, porque se sabe la importancia que tiene dicha tabla de cara a las finales.
Si hablamos de fútbol, el equipo sigue sin brillar como lo hizo en el Apertura, aunque contra Wanderers, de a ratos jugamos bien. Obvio que no podemos conformarnos con algunos pasajes de buen fútbol porque un partido dura 90 minutos, no 20.
La presencia de Matute, aun falto de ritmo, es clave. Como siempre las jugadas de gol nacen en la exquisitez de sus botines. A su vez Goñi metió el tercer centro-gol en dos partidos, algo fundamental para un lateral, pero no se termina de afirmar en la marca. Núñez, el otro lateral, marca menos todavía y sus proyecciones tampoco explican su titularidad.
Claro que a dos zagueros como Lembo y Coates, que no son rápidos, les condicionan mucho sus rendimientos si no tenemos solidez defensiva en los laterales. Creo que ni Nesta y Maldini podrían jugar bien si los marcadores de punta no defienden.
El partido pasado frente a Racing, después de un largo tiempo, convirtieron Balsas y el Morro. Se sabe que los goleadores necesitan continuidad y confianza. Contrariamente con esta afirmación, Acevedo se guardó un cambio y no hizo jugar a ninguno de los dos. Además, el partido pedía un nueve de área porque después que salió Pereyra perdimos la pelota y abusamos del pelotazo.
Lo más importante, de todas maneras, es que el miércoles jugamos un partido muy difícil ante el último campeón del fútbol argentino, Banfield, por la Libertadores.
El “Taladro” es un equipo compacto que marca muy bien y contragolpea mejor. Esas características fueron las que lo hicieron consagrarse campeón. Además tienen un mediocampo de mucha marca, pero de muy buen manejo también y una delantera rápida y explosiva.
Nosotros entonces debemos manejar la pelota con máxima precisión y en estado de alerta para no ser sorprendidos de contragolpe. También debemos tener un 120% de actitud, como en cualquier partido de copa.
Va a ser un encuentro en el que vamos a tener que correr hasta la última pelota, porque el rival obliga a eso. En este sentido me preocupa que OJ se cansa apenas comienza el segundo tiempo. El sábado jugó muy bien la primera etapa, pero no repitió en la segunda porque estaba visiblemente fatigado. A pesar de esto jamás es sustituido.
Si ganamos alcanzaremos la punta del grupo, que no es un detalle menor de cara a la revancha con los argentinos el martes 16. Pero para ese partido todavía falta. Lo primero es ganar el miércoles.
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