Vamos a darnos el lujo de soñar. ¿Por qué no? Hace mucho que no ganábamos los tres primeros partidos de un campeonato, estamos punteros solos del Clausura, tenemos un gran plantel y, lo más importante de todo, por momentos estamos jugando realmente muy bien.
Hacía tiempo que no veía a Peñarol ser tan superior a un rival como lo fue ayer ante Racing. Fue una verdadera paliza futbolística; en ningún momento hubo dudas acerca de quién iba a conseguir la victoria. Con rendimientos parejos de todos los hombres carboneros y algunas actuaciones verdaderamente destacadas. Lo de Martinuccio fue realmente excepcional, a mi entender el mejor jugador del partido. Podría usar muchos adjetivos para describir cómo juega, pero me quedo con “imparable”; demostró con creces que debe ser titular. Pacheco fue desequilibrante como ante Wanderers: anotó nada menos que dos goles. Alcoba ha recuperado su nivel tras un bache futbolístico en el Apertura y estuvo segurísimo en la marca. Ramírez y Urretaviscaya dejan surcos por las bandas. El "Cacha" Arévalo Ríos, un león como siempre.
Y ya que hablamos de los jugadores que tenemos, una mención aparte para Bosco Frontán. Apenas pudimos verlo 25 minutos, pero demostró que es un jugador interesante. Tiene buena visión de cancha, mete muy buenos pases -se la puso en la cabeza a Martinuccio en el tercer gol- y tiene mucha llegada. Me parece que fue un acierto traerlo, y más tras la partida de Ramis al Cádiz. Espero que nos dé muchas alegrías.
Tenemos nueve puntos, producto de tres victorias ante rivales complicados. Primero Wanderers, que nos había ganado cuatro de los últimos ocho partidos antes de la primera fecha. Y después Cerro y Racing, dos conjuntos muy sólidos, armados y que están nada menos que en la fase de grupos de la Libertadores, con todo lo que eso significa.
Estamos intentando emprender un nuevo camino. Con cambios en lo institucional y con esa apuesta a las formativas que es el Centro de Alto Rendimiento. Al parecer, los resultados del plantel principal están acompañando este nuevo camino. Repito: ilusionémonos, soñemos. Me parece que tenemos con qué.
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